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El auge de las piscinas sostenibles

Las piscinas son de lo mejor que se ha inventado jamás. Además, con el calor que pega en nuestro país, son un remedio perfecto perfecto para combatir el calor o simplemente una excusa perfecta para bañarnos y jugar con amigos o família.

A diferencia de hace unos años, actualmente podemos encontrar muchas piscinas que han sido denominadas como sostenibles. Incluidas también las piscinas de madera. Hace un tiempo que se buscan otros modelos de mantenimiento a las piscinas tradicionales, intentando gastar menos y ahorrar con métodos como cerramientos de piscinas, otros productos menos agresivos o dejando completamente de lado la utilización del cloro. Básicamente se busca una mejora tanto para el medio ambiente como para nuestra salud.

Piscinas ecológicas y piscinas de madera

Hoy en día podemos encontrar dos nuevas opciones que cada vez son más populares: piscinas sostenibles o ecológicas o piscinas que sustituyen el cloro por agua salada.

Las piscinas ecológicas son un tipo de piscinas que permiten adaptarse totalmente con el entorno y son saludables tanto para el medio ambiente como para los bañistas. Hace veinte años que empezaron a construirse en Europa y cada vez más en nuestro país Es una opción que va ganando terreno porque se ahorra mucho dinero en productos químicos y mantenimiento.

Se sustituye el cloro por plantas y piedra para la depuración del agua, emulando la filtración que encontramos en la naturaleza (¡qué sabia es!), por ejemplo en los ríos, creando un micro ecosistema con todos los elementos integrados.

Estas piscinas deben construirse con un cierto desnivel para permitir que el agua esté en constante movimiento. Este movimiento puede ser generado por una bomba hidráulica que capta su energía con una placa solar.

Las piedras y plantas colocador alrededor pero en otro espacio son las encargadas de filtrar la suciedad. La arena también funciona como filtro natural, eliminando las impurezas y bacterias que puede tener el agua de forma natural.

Con esto se consigue ahorrar agua, energía, no utilizar productos químicos y respeta la salud de los bañistas, concretamente la de su piel, ojos y mucosas.

Piscinas de agua salada

También existen piscinas que utilizan la sal para generar cloro, pero éste no contamina porque cuando se genera, se descompone y se vuelve a convertir en sal.

Se utiliza sal común, por lo que sale barato además de natural. De hecho, mucho más barato que con la utilización de productos químicos. Obviamente, la concentración en sal es menor, hasta diez veces, que la del agua del mar, por lo que no debemos preocuparnos de irritación en los ojos o piel de los bañistas.

Las dos son opciones perfectas para tener una piscina parecida a un lago natural, una opción que sin duda alguna dará mucho más valor a cualquier jardín con piscinas de madera.


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